Memoria, Verdad y Justicia
El Andén se prepara para un nuevo recital de Música Popular
Este lunes 24 se cumplen 49 años del inicio de la última dictadura cívico militar de la Argentina. Desde el año 2002 se instituye el 24 de marzo como Día Nacional de la Memoria por la Verdad y la Justicia, en conmemoración de quienes resultaron víctimas del proceso iniciado en esa fecha del año 1976.
Se cumplen 49 años desde aquel 24 de marzo de 1976, momento en el que las Fuerzas Armadas, apoyadas por civiles, ejecutaron un golpe de Estado que dio inicio al gobierno de dictadura militar autodenominado "Proceso de Reorganización Nacional", que permaneció hasta el 10 de diciembre de 1983.
En Reconquista, como ya es sana costumbre, numerosas organizaciones políticas, sindicales, sociales y de Derechos Humanos lo recuerdan con el tradicional recital de Música Popular, ahora en el espacio El Andén del Complejo Cultural La Estación.
Amén de la convocatoria, donde se espera además con ansias la lectura del documento colectivo de las instituciones organizadoras, entre otras actividades emblemáticas como la pintura de siluetas en plaza 25 de mayo; este año también decidieron apostar fuerte a la gráfica oficial del evento.
Según aclaró Norte Amplio por los Derechos Humanos, “la imagen que atraviesa la gráfica de este año se relaciona directamente con el punto de partida de una de las etapas más oscuras de nuestra historia: el 24 de marzo de 1976. Este día marcó el inicio de un período de represión y violencia que dejó una huella imborrable en la memoria colectiva de nuestro país”, señalaron en un comunicado.
Para entender el contexto de este acontecimiento, es fundamental retroceder en el tiempo y recordar el “Guernica argentino”, un término que hace referencia al bombardeo a Plaza de Mayo en 1955. Este ataque, que resultó en centenares de muertos y heridos civiles, no fue un hecho aislado, sino el comienzo de un camino que atravesó a toda una generación y que se extendió a lo largo de dos décadas.
Este año se cumplen también 70 años de aquel horror iniciático; un recordatorio de que la violencia y la represión no son fenómenos del pasado, sino realidades que han marcado la historia de nuestro país. Tras los aviones y las bombas de 1955, se desató una serie de dictaduras que se sucedieron unas a otras, cada una más brutal que la anterior.
Fusilamientos, golpes de estado, y la humillación del presidente Illia, quien fue empujado y menospreciado, son solo algunos de los episodios que ilustran la crueldad de esos años. La proscripción de partidos políticos, los secuestros y las cárceles se convirtieron en parte del paisaje cotidiano, mientras que las insurrecciones populares y los “azo” reflejaban la resistencia de un pueblo que no se rendía ante la opresión.
La resistencia armada, los trágicos sucesos de Trelew, las desapariciones forzadas y los exilios forzados arrasaron con una etapa de la Argentina popular, dejando un legado de dolor y sufrimiento. La “historia completa”, de la que tanto hablan los negacionistas, es una narrativa que ellos intentan distorsionar, recortando partes esenciales del relato con la intención de minimizar el impacto de estos eventos en nuestra sociedad. Sin embargo, es crucial recordar que este recorrido de Terrorismo de Estado culminó en diciembre de 1983, cuando finalmente se logró el retorno del sueño democrático, un anhelo que había sido aplastado durante años.
Por ello, aseguran a Norte24, el afiche que hemos diseñado retrocede en la historia generacional contemporánea, buscando que todos podamos entender el principio y el porqué de aquello que ha costado tanto: sangre, sudor y lágrimas.
Estos momentos no pueden ser obviados si realmente queremos comprender el fatídico marzo de hace 49 años. Es un espejo retrovisor que nos invita a reflexionar sobre el camino recorrido, a no olvidar las lecciones del pasado y a seguir luchando por un futuro en el que la memoria, la verdad y la justicia sean pilares fundamentales de nuestra sociedad. Recordar es un acto de resistencia, y es nuestra responsabilidad mantener viva la memoria de aquellos que sufrieron y lucharon por un mundo mejor.